01/10/2026

Invitamos a la artista visual chilena Colomba Fontaine a crear en conjunto una cápsula inédita de accesorios y prendas de 100% seda con sus obras.

 

 

  


La serie, de producción limitada, incluye dos blusas y tres pañuelos de 100% seda de tres formatos, con dos de sus obras, originalmente realizadas en esmalte sintético y cera sobre aluminio. 



En su práctica,
Colomba Fontaine trabaja con cera, esmaltes, cristales y cerámica gres, interviniéndolas o adhiriéndolas a distintas tintas oleosas y al agua, para crear superficies de capas intercaladas que luego son talladas haciendo aparecer una imagen. 

Su trabajo consiste de una serie de exploraciones técnicas con resultados inesperados, los cuales surgen a partir de la experimentación con los materiales, poniendo al límite sus propiedades y trabajando en relación a los comportamientos desconocidos. 



Existen, en su obra, acercamientos materiales que provienen de la pintura o de su formación e investigación en torno al grabado tradicional. Y, aparecen, especialmente, actos recurrentes: la descomposición y recomposición, la develación de las capas, y el deseo de no controlar el proceso ni el resultado.


 

“Mi interés científico viene del tacto. Tengo recuerdos jugando con el aceto y el aceite en un plato después de comer, o jugando en la tierra y echándole agua al barro o poniéndole piedras. Siempre en la zona táctil, observaba cómo se comportaban los materiales. Más que una investigación científica o cumplir una fórmula química que ya existe, me interesaba ir descubriendo, como en un laboratorio artesanal”.




“Cuando me acerco a un material, empiezo a conocerlo. Primero lo observo, lo empiezo a situar en distintos contextos, lo expongo a situaciones que el material no conocía o para las que no estaba hecho”. 

“A veces pienso que tengo una relación medio afectiva con el material; le hago una pregunta y el material responde hasta que puedo de cierta manera abarcarlo. En ese conocimiento, me interesa generar la situación, pero que él mismo vaya haciendo lo que tiene que hacer”. 






“No hay algo predeterminado que yo quiero que suceda, sino que permito que el material, con sus propias características, vaya haciendo lo suyo. En ese sentido, me considero una guía. Es como armarle un canal al agua para dirigirla. Mi trabajo se trata de dejar que salga lo que tenga que salir, no me gusta endurecerlo”. 



“Por eso es muy importante el azar. Busco materiales como la cerámica, o técnicas como el grabado, donde suceden cosas que no siempre vas a poder controlar. No me interesa controlar ni el proceso ni el resultado”. 



“Por ejemplo, cuando trabajo, no anoto las recetas de cómo hice algo. Muchas veces pensé que era una torpeza mía, pero finalmente me di cuenta que es una estrategia. Busco sorprenderme yo también”.  




“Escojo materiales tanto del mundo artístico, como industrial o natural. He trabajado con arenas de cuarzo o con sales. Me interesan los minerales, materiales que tienen sus propios límites y dependen del clima, del aire, de la temperatura”.



“Hay otros materiales que tienen límites mucho más restringidos, como la pintura, que uno sabe hasta dónde llega. Trabajar con esos contrastes de materiales me pone a mí en una situación de adaptarme hacia acá, hacia allá; permitir que pasen más cosas”. 




“Me interesan las mutaciones: cómo un material cambia de estado, de lo duro a lo blando, de lo líquido a lo gaseoso. Las mutaciones pueden ser sutiles. Por ejemplo, cuando trabajé con cristales fui una especie de catalizadora. Los cristales suceden por sí mismos en la naturaleza y lo que yo hice fue agarrarlos y forzarlos, pero estos se comportan de su propia manera. Buscaba darle el espacio a esta sal, el tetraborato de sodio, para sacar su propia geometría. Generé que sus capas fueran construyendo el volumen”. 




“Con cada material, intento develar sus capas. Sólo vemos la superficie de todas las cosas y nunca vemos al mismo tiempo la superficie y su interior. Tengo una inquietud de meterme en esas capas“. 

”Al decapar, aparecen formas orgánicas que están en la naturaleza, en el tronco un árbol, al tirar una piedra al agua. Al final es como si todo correspondiera al mismo universo de formas”.




Colomba propone rescatar el método de adición y sustracción de material con que se elabora una matriz de grabado, ya no como proceso para grabar una imagen a repetir, sino como resultado y medio de conformación de ésta. 


 

“El bronce apareció en mi trabajo porque yo originalmente hacía grabado. Esa fue la primera técnica que me captó. En la universidad profundicé en el metal. Me gustaba por la química primero, y por el azar, el no control. Ahí se me desplegaron esos elementos y he seguido trabajando con ellos de distintas maneras”. 

”Partí con el cobre, después pasé al bronce y al aluminio. Me interesa llevar estos materiales con brillo a la pintura, salir de lo bidimensional y que pase a ser un objeto que se instala. Los metales aparecen como colores, como materiales y como soportes”. 

 




“Así como me fascina la química artesanal, también me encantan las herramientas, buscar mis propios recursos para generar resultados distintos. Tengo siempre espátulas, y una caja de colección de metales cortantes, ya que mi método principalmente es decapar”. 

“Voy moviendo las herramientas de un lado para el otro: la prensa de grabado pasa a ser para la cerámica también, o las herramientas de cerámica las ocupo para decapar las pinturas. Van transitando. También uso tenedores o cucharas, elementos caseros; unas ingenierías medias precarias, pero que finalmente funcionan”. 


 

“La cerámica permite muchas cosas. Es maleable, están los pigmentos, las distintas texturas. Es un universo infinito de explorar. Me interesa enfrentarme a un material que se endurece y que sé que no va a cambiar. En ese sentido es distinto a otros materiales con lo que trabajo, que son blandos y cambiantes”. 

“La cera con el tiempo va cambiando; el cristal evoluciona por su propio rumbo. La cerámica es todo lo contrario. De cierto modo me da la seguridad que los otros materiales no me dan. Sobrevive el tiempo, tiene resistencia”.



“Nunca he trabajado con textiles. He utilizado telas como soportes que se endurecen y finalmente no se ven. En esta colaboración, pasar la imagen de una pintura —que yo siempre veo fija— a una tela, hace que esa pintura empiece a tener movimiento propio”. 

“También está el hecho de no ver el total de la pieza puesta, sino siempre una parte. Y que la pintura sea ropa, una capa más que cubre el cuerpo”.




Concepto. Construcción. Color.
es una miniserie documental donde exploramos el cruce entre arte y diseño, una intersección que habitamos desde los inicios de SISA y que celebramos continuamente. 

En versiones anteriores, hemos generado cruces colaborativos con artistas como Carmen Gazitúa o Paula Subercaseaux, para destacar sus miradas y las formas en que sus trabajos y el de SISA conversan y se acercan, creando prendas y accesorios únicos, coleccionables. 

Conoce la cápsula.

 

Fotografías: Joaquín Vergara 

Video DOP & Color Grade: Sebastián Rosas 
Producción ejecutiva: Esther Mendoza 
Postproducción: Jaime Valdivia 
Dirección creativa: SISA 

01/10/2026